Manta Ray

Poco queda que decir a estas alturas de Manta Ray. Pero por si algún despistado aún no sabe quienes son, aquí van algunas líneas sobre la mejor banda de rock que ha dado nuestro país en los últimos diez años.

La cosa comenzó con un ep llamado "Esquizee!", publicado por Subterfuge Records en 1994 y que no tuvo demasiada repercusión. Fue al año siguiente cuando comenzó la revolución: Manta Ray publicaban en Subterfuge su primer disco, homónimo, y provocaban una excitación entre crítica y público que se mantendrá intacta hasta nuestros días. Una actitud totalmente transgresora, que atentaba directamente a los cimientos del rock convencional con balazos de krautrock recubiertos de talento y cantidades ingentes de sentimiento, convierte a este disco en una obra completamente imprescindible de la historia del rock independiente español.

Dos años más tarde, los asturianos comenzaban su costumbre (ahora tradición) de compartir discos con artistas admirados por todos los miembros del grupo. Así nacía "Diminuto Cielo" (Astro Discos 1997), en el que Manta Ray y el poeta maldito Corcobado facturaban un buen número de canciones con la potestad de llegar hasta el fondo del alma del oyente en un abrir y cerrar de ojos. Su siguiente trabajo, "La Última Historia de Seducción" vio la luz en el mismo año y se trataba de un disco compartido con los ya desaparecidos franceses Diabologum (otro mito del rock europeo).

Tres años tardaron en editar su segundo disco oficial. En 1998 veía la luz "Pequeñas puertas que se abren, pequeñas puertas que se cierran" (Astro Discos, 1998), un disco que de nuevo fue aclamado por crítica y público, y que de nuevo mostraba el lado más urgente del rock de los asturianos, pero sin perder de vista el objetivo de envolver al oyente, no sólo con la violencia extraída de sus instrumentos, sino también con caricias.

Llega 1999 y con él la publicación de "Score", el único disco en directo oficial de la banda, grabado en el concierto ofrecido durante el Festival de Cine de Gijón y que, además de canciones propias adornadas con colaboraciones (contaban con el añadido de una sección de cuerdas), versionaban algunas de sus bandas sonoras favoritas.

Con la llegada del año 2000 publican "Esperanza" (Astro discos 2000), quizá el disco más calmado de Manta Ray, pero no por ello menos intenso. Entre los juegos electrónicos, los mimos y la calidez de este álbum surgió la idea de una colaboración con los murcianos Schwarz, fruto de la cual nació "Heptágono" (Astro Discos 2001). Es sin duda el mejor disco compartido de Manta Ray, y en él las formaciones al completos de ambas bandas se complementaban a la perfección formando un único grupo que nos regaló uno de los mejores discos que ha visto el panorama del rock independiente español.

Ahora vienen con su "Estratexa" (Acuarela Discos 2003) bajo el brazo (sin duda, su disco más directo, urgente y visceral), como ellos mismos dicen "enfadados con el mundo" y dispuestos a explicarnos que significa la palabra ROCK para ellos en estos complicados tiempos que vivimos.

Ahora bien, lo mejor de Manta Ray ha sido siempre y será su impresionante directo. Algo que nadie en su sano juicio (¿o era justo al revés?) debería perderse porque ninguna de las emociones vividas pueden compararse a lo que se siente al ver a estos monstruos sobre el escenario. Y es que ver a Manta Ray en directo es una experiencia única. Así que emplazo a todos los escépticos a comprobarlo con sus propios ojos (y estómago, y extremidades, y corazón, y cerebro) el próximo viernes 6 de Junio en la Fiesta 1er Aniversario del Colectivo Moog, en el murciano Garaje de la Tía María a partir de las 23.00h de la noche.